" ... la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá". Romanos 1:17

El Señor nos ha llamado para hacer cosas que en muchas ocasiones nos hará ir en contra de la corriente del mundo que nos rodea. Y sin dudas hacerlo siempre resulta bastante difícil. En la Biblia hay muchos ejemplos de grandes varones de Dios que también en su momento hicieron cosas que fueron en contra de lo que hacía la mayoría; recordemos cuando Abraham estuvo a punto de sacrificar a su único hijo, o cuando Daniel se negó a comer la comida del Rey, o el episodio en el cual Gideon enfrentó a un ejército de miles de soldados teniendo a su cargo tan solo trecientos hombres, o cuando Pedro, Juan, y el resto de los apóstoles dejaron todos sus bienes para seguir al maestro. Solo por nombrar algunos ejemplos, pero si repasamos detenidamente las escrituras encontraremos cientos como estos.
Amigo..Amiga.. Si aun no lo haces, te animo a que desde hoy comiences a caminar en dirección opuesta a la que camina el mundo. Esto se resume sencillamente en hacer la voluntad de Dios; en orar por aquel que desea tu mal, en bendecir a quien te maldice, en abrazar a quien hace un instante te hizo enfadar, en regalar tu abrigo al que siente frío, en dar un gran plato de comida al que te pide solo un pequeño trozo de pan.
El anhelo de Dios es darle a nuestras vidas grandes victorias, claro, con una condición... nosotros debemos estar dispuestos a nadar contra la corriente.
Marcel Amorín