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martes, 7 de agosto de 2018

Dios y el Matrimonio

Matrimonio de la manoDios es el diseñador del matrimonio, en su palabra nos dejó consejos muy sabios para mantener un matrimonio saludable y feliz. El esposo es la cabeza espiritual y la esposa es su ayuda idónea, éste es el orden. Dios desea que las esposas sean leales, voluntarias, y pacientes con sus maridos.

Dios le pide a la mujer que anime a su esposo, que sea comprensiva, que confíe en él, que lo apoye cuando se equivoca, y que le recuerde siempre no alejar su mirada de Cristo. La mujer está dotada de una bondad y ternura única, debe usarla para ayudar a su marido a convertirse en el hombre que Dios quiere que sea.

También enseña como debe comportarse el esposo con la mujer, debe amarla así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo para santificarla, purificándola con agua a través de la palabra. De la misma manera los maridos deben amar a sus esposas como a sus propios cuerpos. El que ama a su esposa se ama a sí mismo. Después de todo nadie odia a su propio cuerpo.

¿Cómo podemos lograr todo esto?.. dejando la pasividad, y aceptando las responsabilidades con el matrimonio y con la familia.

Resumiendo... El hombre debe luchar, tomar las riendas espirituales del hogar y guiar espiritualmente a la esposa, su labor es ayudar a su mujer a crecer en amor y aumentar su conocimiento de la palabra de Dios. El crecimiento espiritual no termina luego del servicio del domingo en la Iglesia, quizá alli comienze, pero debemos seguir creciendo espiritualmente todos los dìas.

Los esposos deben sacrificarse el uno por el otro, amarse profundamente, y nunca darse por vencidos. Así como Cristo amó a la Iglesia y luchó por ella hasta su muerte.

                                                     
                                                                             Marcel Amorín
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domingo, 6 de mayo de 2018

Consejos Para un Noviazgo Cristiano

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Una persona no debería  buscar pareja a menos que esté preparada para afrontar las responsabilidades del matrimonio y de la familia, además debe estar emocionalmente sana y espiritualmente madura.Tanto el novio como la novia tienen que estar dispuestas a recibir consejos de líderes maduros, y a orar para escuchar a Dios antes de permitir que sus corazones se involucren demasiado (románticamente hablando).

Además de conocer cual es la voluntad de Dios hay que comprobar si la otra persona cumple o no con los criterios bíblicos y las características que debe tener alguien con quien se va a compartir la vida, con quien se va a criar hijos, y a liderar una
familia. 

La atracción no puede ser solo física, también tienen que sentirse atraídos emocional, espiritual, he intelectualmente (esto incluye la personalidad). Es decir, una persona necesita cumplir los criterios en cada una de estas áreas. Por ejemplo, es un gran error
casarse con alguien porque es espiritualmente fuerte pero no le atrae físicamente, también es un error casarse con alguien sólo por su personalidad cuando su vida espiritual es un desastre, etc.

El noviazgo debe durar el tiempo que sea necesario, luego de ir al altar ya no hay marcha atrás, por ello es muy importante ponerse de acuerdo, aclarar dudas, y solucionar problemas antes de dar el gran paso. Que Dios te bendiga!.

  
                                                                         Marcel Amorín


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viernes, 1 de agosto de 2014

El Perdón en el Matrimonio

flor blanca perdón
"Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo." (Efesios 4:32).

La misión de perdonarnos nuestras ofensas unos a otros debe comenzar dentro de la familia, pues allí es donde se siembran las primeras semillas de amargura. Semillas tales como el resentimiento, el odio y el rencor dan sus primeros frutos desde muy temprana edad, en la infancia.
La familia de alguna forma es una escuela de aprendizaje, donde Dios enseña a sus hijos una de sus materias preferidas "el perdón". Es allí donde el gran Maestro nos forma y transforma para hacer de nuestras vidas una bendición para la iglesia y el mundo.

¿Sabías que gran parte de los problemas que afrontan nuestras iglesias provienen de las tensiones que existen dentro del núcleo familiar?. Entonces...cuando se solucionan los problemas familiares, también se solucionarán muchos problemas en la Iglesia. Y lo mejor de todo esto es que cuando aprendemos a perdonar a nuestra familia también seremos capaces de perdonar a nuestros hermanos en la fe, o a cualquier otra persona que nos aya hecho daño. 

Es de vital importancia para recuperar o mantener la buena salud emocional de la familia que tanto el esposo aprenda a perdonar a su esposa y que la mujer a aprenda a perdonar a su marido. Por desgracia, a algunos les resulta más fácil perdonar personas externas que a los miembros de su familia.
Tanto el uno como el otro tienen que saber que sin el espíritu de perdón mutuo, es casi imposible vivir juntos ¡Cuantos matrimonios se podrían haber salvado si los cónyuge hubieran sabido perdonar!.
De algúna forma podríamos decir que el perdón es como la "respiración" de una pareja, sin no existe, la relación se asfixia y al final muere.

                                                                                                     
Marcel Amorín




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miércoles, 9 de abril de 2014

El Perfecto Amor hecha fuera el Temor

refexionando horizonte sol
 "En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor".1 Juan 4:18 
 "Si me amaras de verdad harías eso por mí!" ¿Alguna vez te han dicho esto? ¿O te han preguntado cuánto lo quieres, y después te dijo que si tu amor fuera tan grande como lo declaras harías eso que te pidió? Y lo peor... ¿Comprobastes que esa persona tenía razón?


 Cristo dijo a sus discípulos; "El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras" (Juan 14:23-24)
Con ésto estaba dando a entender a sus seguidores que quién lo amara de verdad haría todo lo que le pidió y ésta sería la diferencia entre los que sentían un amor genuino hacia él y los que no.

 Hace unos días atrás un amigo me comentó que según él habían tres posibles razones por la cual muchos maridos no eran infieles a sus esposas. Y me gustó la idea de compartir su reflexión con ustedes, quizás nos sirva como ejemplo para descubrir el grado de fidelidad que los hombres tenemos con Dios; la primera es que si el esposo está verdaderamente enamorado de su esposa no deseará por ningún motivo estar con otra mujer que no sea ella, la segunda es que aunque ciertos hombres se ven tentados a engañar a su cónyuge no lo hacen porque la respetan profundamente, y la tercera razón por la cual los maridos no hacen trampas en el matrimonio es por miedo a lo que puedan hacerles sus esposas si se enteran lo que pasó.

 Ahora te invito a hacerte estas preguntas..
 ¿Cómo está tu relación hoy en día con Dios? ¿Le estás obedeciendo porque sientes miedo a que él te castigue si no lo haces? ¿Acaso le obedeces porque aunque no lo amas profundamente crees que debes respetarlo? ¿O haces lo que te pide porque lo amas y deseas servirle con todo tu corazón?

 Podemos leer en la Biblia....
 "El amor no es egoísta, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor" (1 Corintios 13:5).
Cuando el amor es real y puro no te sientes con miedo a ser castigado, ni te preocupan las repercusiones que te pueda traer, pues lo que sientes es amor genuino y lo manifiestas en el sano servicio a los demás y eso te da paz porque sabes que  estás haciendo lo correcto.

 En Lucas 14:26 El Señor nos enseña que nuestra relación con él tiene que ser lo mas  importante, cualquier vínculo humano por mas fuerte que sea debe quedar en segundo lugar. En todo momento es necesario ponerlo a Dios por encima de todos, incluido nuestro cónyuge, padres, hijos, amigos o sobre nosotros mismos. Y si lo amamos de verdad éstas serán la señales que daremos; guardaremos su palabra y lo pondremos a él sobre todas las cosas.


                                                     
                              Marcel Amorín




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miércoles, 8 de enero de 2014

Matrimonio y Compañerismo

Nuestra necesidad
"No es bueno para el hombre estar solo" (Gen 2:18).
Los seres humanos, sea hombre o mujer sienten la misma necesidad de vivir acompañados. En este versículo es Adán el que se encuentra solo y necesita compañía entonces el Señor le sacia su necesidad creando a Eva:
  "le haré ayuda idónea para él". (Gen 2:18).
El plan de Dios

Dios instaura el matrimonio por muchos motivos, uno de ellos fue con el fin de satisfacer nuestra necesidad de estar acompañados. Es importante señalar que esta necesidad va mucho más allá de lo sexual. Somos seres físicos, en efecto, tenemos necesidades físicas, pero también somos seres emocionales y espirituales.  El Señor Instituyó el matrimonio no sólo para satisfacer nuestras necesidades físicas, también lo hizo para bendecir nuestras vidas en el área emocional y en la espiritual. Y tanto el esposo como la esposa están excelentemente calificados para satisfacer a su pareja la necesidad de compañía.

Nuestras preguntas

¿Cuál es la visión general que tenemos de nuestro cónyuge?
¿Nos acercamos a nuestro cónyuge buscando saciar nuestras necesidades o vamos con una actitud menos egoísta tratando de satisfacer las suyas?
¿Sabemos como ayudar a satisfacer las necesidades de compañía que tiene nuestro cónyuge?

 Debemos considerar algo muy importante, por ser de sexo diferente ellos podrían tener necesidades emocionales, espirituales o físicas que difieren de las nuestras.

 En muchas ocasiones será muy útil pedir a nuestro cónyuge que nos diga exactamente que tipo de compañía es la que necesita recibir de nosotros.


                                                        Marcel Amorín






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