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jueves, 1 de octubre de 2015

¿Porqué orar si Dios sabe lo que necesitamos? Qué enseña la Biblia

Así que no os afanéis diciendo: "¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas (Mateo 6:31-32).

La oración abre la puerta de los tesoros del Reino de Dios. Es una llave que el Creador ha puesto en nuestras manos y nos invita a utilizar. La oración es el canal por donde fluye la provisión de Dios hacia nosotros.
oración orando orarUna de las preguntas mas frecuentes que las personas se hacen sobre la oración es: "Si Dios conoce todas mis necesidades, entonces.. ¿Porqué tengo que pedirle que me las supla?". El Señor nos enseña en Mateo 6 a no preocuparnos por lo que nos hace falta pues el Padre sabe todo lo que necesitamos incluso antes de que se lo pidamos (Mateo 6:8). A pesar de ello, nos indica que debemos pedir hasta por nuestros alimentos: "El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy" (Mateo 6:9). ¿No te parece curioso? Jesús nos asegura que está al tanto de lo que necesitamos, pero nos dice que debemos pedírselo en oración. Dios a establecido a través de ella la fórmula divina para liberar sus bendiciones sobre sus hijos.

Para él sería muy sencillo darnos lo que necesitamos. Todo le pertenece. El universo está a su mando. Sería muy fácil brindarnos todo lo que nos hace falta sin tener que esperar a que nosotros se lo solicitemos. Pero no es así como lo ha estructurado.
Dios nos ama, y su mayor anhelo es tener intimidad con nosotros. Orar es mucho mas que un montón de palabras intercaladas entre "Dios mio" y "Amén". La oración es la entrada espiritual para llegar a su presencia y experimentar la experiencia de amor que ha planificado tener contigo y conmigo.

¿Te imaginas como sería si Dios supliera nuestras necesidades sin que existiera este proceso?. Posiblemente nunca reconoceríamos su provisión divina. Todo lo bueno que llegara a nuestra vida nos parecerían simples coincidencias, o cosas que suceden porque deben suceder. Pero gracias al privilegio que tenemos de hablar con Dios en oración podemos experimentar un trato personal y diario con el creador.

Además, esta interacción nos mantiene conscientes y reconociendo que él es la fuente de todas las cosas. La causa por la cual muchas cosas no llegan sin oración es porque está esperando que le pidamos, pues hasta que no lo hacemos no reconocemos que él es nuestro suministro. Hay ocasiones en las que Dios espera que la necesidad sea grande de verdad, y que reconozcamos que solo él puede ayudarnos, pues ya hemos agotado todos los recursos. 

Resumiendo.. Entre otras cosas Dios estableció la oración porque a través de ella le reconocemos como la única fuente y providencia de todo lo que nos hace falta. Sin dudas, es un plan de amor perfecto para mantenerse en comunión con sus hijos. ¿No te parece?.


                                                                Marcel Amorín


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sábado, 28 de marzo de 2015

¿Cómo Perdonar a quien nos Ofende?


"Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?" (1 Juan 4:20).

Perdón
Casi todos los días tenemos que perdonar a alguien. Cada momento surgen situaciones que nos hacen enojar, algunas de ellas nos dan motivos para guardar rencor. A veces se generan en el núcleo familiar, otras con amigos, con hermanos de la Iglesia, compañeros de trabajo, etc. El enojo o el resentimiento pueden echar raíz de amargura en nuestro corazón. Pero esto no termina ahí, si no actuamos a tiempo nos puede llevar a buscar cobrarnos lo que nos hicieron, o venganza. "Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo" (Efesios 4:26).

La semana pasada alguien me comentaba lo bien que se sentía practicando las enseñanzas del Evangelio, y cuan consagrado estaba a Dios. Por poco me convence. Hasta que en determinado momento comenzó a decirme lo dura que había sido su infancia, que creció en un hogar desintegrado con muchas limitaciones económicas y afectivas, y toda la culpa se la atribuía a su padre por haberlo abandonado cuando era pequeño. Según él, ese hombre no merecía su perdón. Sin dudas ésta persona aún no ha entendido que el perdón no se trata de merecimiento, de ser así nadie merecería el perdón de Dios. Cuando alguien que dice ser cristiano niega el perdón a otro, lo que está haciendo indirectamente es negar su eficacia, casi lo mismo que decir al Creador: "¡Tus consejos y mandamientos no sirven!". Y aunque profese seguir a Dios, vive en una mentira. Las acciones hablan. 

A causa de nuestros pecados nos hemos alejado de Dios, pero él en su misericordia se acercó nuevamente a nosotros en la persona de Jesucristo para perdonarnos. Y de la misma forma que fuimos perdonados, nosotros debemos perdonar a quien nos ofende. Y no vale usar como pretexto decir que nuestro rencor tiene un buen fundamento, ya que Dios nos ordenó amar a todas las personas, incluso a quienes nos aborrecen y maldicen. A cada instante estamos cometiendo pecados de muerte y El Creador constantemente nos brinda su perdón. Por ello no tenemos el derecho a odiar a nadie, además.. ¿No te parece ridículo negar el perdón a alguien que ya ha sido perdonado por Dios?.

Como cristianos que somos procuremos evitar que sentimientos como el odio y la ira entren a nuestro corazón y saquen lo peor de nosotros. No podemos odiar a nuestro hermano y decir que amamos a Dios, porque Dios es amor (1 Juan 4:16). Su palabra nos dice que si verdaderamente lo amamos, obedeceremos sus mandamientos, y él nos manda a amar.

 "No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Levítico 19:18).


                                                  
Marcel Amorín





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miércoles, 21 de enero de 2015

¿La Oración Debe Reservarse solo para Tiempos Difíciles?

orando a Dios
"Pero yo a ti oraba, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad;
Oh Dios, por la abundancia de tu misericordia,
Por la verdad de tu salvación, escúchame". Salmo 69:13
En estos últimos días he tenido largas charlas con varios amigos creyentes, algunos de ellos están pasando pruebas bastantes complicadas. Y en varias instancias nos hemos encontrado hablando sobre la importancia de poner las preocupaciones en las manos de Dios, y buscar su consejo a través de la oración

¿Pero.. debe reservarse la oración solo para esas ocasiones que atravesamos adversidades? Claro que no!

La oración es el pulso de nuestra vida espiritual. Orar tiene que ser lo primero que hagamos al levantarnos y lo último por la noche antes de acostarnos a dormir.

¿Porqué debemos Orar?

Estas son diez buenas razones para poner en práctica o mantener el sano hábito de la oración:

1. Porque el Señor nos mandó a que oremos.
2. Porque no es una opción, sino un mandamiento y es pecado no Orar.
3. Para recibir respuestas y dirección de Dios para nuestra vida.
4. Porque es la condición establecida por El Señor para obtener su ayuda.
5. Porque es la ruta para confesar nuestros pecados y alcanzar perdón divino.
6. Porque es el instrumento mediante el cual desarrollamos una relación personal con nuestro Creador.
7. Para entregar las cargas a Dios.
8. Porque la oración es el canal por el cual fluye todo bien desde Dios al hombre.
9. Para estar alertas.
10. Para interceder por los demás.

Al hablar con nuestro Padre no tendremos nada que perder y mucho por ganar. Seamos conscientes del privilegio que tenemos de pasar tiempo de oración con El Creador del Universo.

                                                                
Marcel Amorín




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domingo, 18 de mayo de 2014

Dios es El Buen Pastor y sus ovejas conocen su voz

oveja cordero campo"En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará." Salmo 23:2
La mayoría de los que leen "delicados pastos" seguramente se imaginan suaves e interminables praderas de pasto fresco. Pero en la Israel del salmista no es así, allí el clima es demasiado seco para que prospere este tipo de vegetación.

Durante miles de años los pastores israelitas han sabido como encontrar alimento para sus rebaños en sitios donde nadie creería que existiera. Allí el clima es reseco y casi nunca llueve, los pastos verdes crecen con la brisa del Mar Mediterráneo. Sobre los bordes de ciertas colinas se establece una zona húmeda y la tierra es regada con una especie de rocío dando lugar a pequeños mechones de pasto, los necesarios para alimentar unas cuantas ovejas durante dos o tres días. Los pastores conducen sus rebaños por el árido desierto en busca de esas pasturas, por eso no es de extrañar que las ovejas obedezcan su voz; de no hacerlo seguramente morirían de hambre o de sed intentando sobrevivir por su propia cuenta. Estos dóciles animales aprendieron a depender de su guía para encontrar sustento.

¿Cuántas veces nos parece que vamos caminando por el desierto y no hallamos algo refrescante cerca?. Es normal sentirnos así cuando nuestra vida es bombardeada con un problema tras otro. Pero no podemos distraernos por mucho tiempo, hay que recobrar fuerzas y seguir la voz del Señor que nos está conduciendo a delicados pastos verdes para ser alimentados. Son en ocasiones así cuando Dios nos hace depender mas de Él. Esos períodos sedientos son momentos especiales y debemos aceptarlos y aprender de ellos.

No menospreciemos las caminatas por desierto con el buen pastor. Sin dudas Dios nos quiere enseñar cosas  importantes allí,  y muy cerca están las tiernas praderas donde nos hará descansar. Amén!

                                                                       
Marcel Amorín


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